El clic en la mandíbula suele deberse a un desplazamiento del disco articular. Aprende la diferencia entre un desplazamiento con y sin reducción, y cuándo el ruido deja de ser inofensivo.
El ruido que casi todos ignoran
Un clic al abrir la boca es uno de los motivos de consulta más frecuentes en trastornos de la articulación temporomandibular, y también uno de los más postergados. La razón es simple: en la mayoría de los casos no duele. La persona lo nota, se acostumbra y lo olvida. Hasta que un día la mandíbula no abre.
Para entender qué pasa, hay que conocer una pieza clave de la ATM: el disco articular.
Qué es el disco articular y qué hace
Dentro de la articulación temporomandibular hay un pequeño disco de tejido fibroso, fibrocartílago, que se ubica entre el cóndilo (la "bisagra" de la mandíbula) y el hueso temporal del cráneo (el "techo" de la articulación temporomandibular). Funciona como un amortiguador y como una guía: acompaña al cóndilo en cada movimiento de apertura y cierre, manteniendo las superficies óseas separadas y permitiendo un deslizamiento suave, y participa en la lubricación y nutrición de los huesos.
Cuando el disco se sale de su posición normal, generalmente hacia adelante, esto por la inserción del músculo pterigoideo lateral que genera una tensión hacia adelante, hablamos de desplazamiento discal. Es el trastorno intraarticular más común y, según los criterios diagnósticos internacionales (DC/TMD), tiene dos formas principales.
Desplazamiento discal con reducción (DDcR)
El disco está adelantado cuando la boca está cerrada, pero al abrir, el cóndilo lo "alcanza" y vuelve a montarse sobre él. Ese momento en que el disco se recoloca produce el clic característico. Al cerrar, el disco vuelve a salirse, y a veces se escucha un segundo clic.
En esta etapa la apertura suele ser normal. El ruido puede ser indoloro durante años. Pero no es un estado estable: el disco se desplaza y se reduce cientos de veces al día, y ese roce repetido puede, con el tiempo, deformar el disco. En algún momento, ya sea por trauma reiterado o por un movimiento más brusco de lo normal, el cóndilo mandibular puede comprimir con más intensidad los tejidos retrodiscales, que no están diseñados para soportar carga, e inflamar la articulación, generando dolor (artralgia) y dificultad para abrir por el dolor.
Desplazamiento discal sin reducción (DDsR)
El disco está adelantado y ya no se recoloca al abrir. El cóndilo choca contra él y no puede avanzar. El resultado es una limitación de la apertura, muchas veces brusca: el paciente relata que "de un día para otro" la boca no abre más de dos dedos. En la fase aguda suele haber dolor y la mandíbula se desvía hacia el lado afectado al intentar abrir.
Paradójicamente, el clic desaparece. Es una paradoja: el paciente cree que mejoró porque el ruido se fue, cuando en realidad el cuadro avanzó.
Cómo saber en qué etapa estoy
| Señal | DDcR (con reducción) | DDsR (sin reducción) |
|---|---|---|
| Clic al abrir | Sí, típico | Generalmente desaparece |
| Apertura bucal | Normal | Limitada o no |
| Dolor | Variable, puede no haber | Frecuente en fase aguda, puede no haber |
| Desviación al abrir | Leve o ausente | Marcada hacia el lado afectado cuando hay limitación de apertura o bloqueo |
| Bloqueos | Intermitentes, ocasionales | Persistente cuando hay bloqueo |
El diagnóstico se hace primero con examen clínico. En casos de duda, o cuando se planifica un tratamiento específico sobre la posición del disco, la resonancia magnética es el examen que permite ver directamente dónde está el disco con la boca abierta y cerrada.
Tres señales de alerta
No todo clic requiere tratamiento. Pero hay tres situaciones en las que conviene no esperar:
- Clic doloroso. Si el ruido viene acompañado de dolor, la articulación ya está inflamada o la musculatura está en un régimen de mayor tensión para compensar el problema articular. Frecuentemente la musculatura próxima a la articulación refiere dolor a la zona articular.
- Bloqueo intermitente. Si la mandíbula se traba por momentos y luego se libera, el disco está empezando a quedarse adelante. Es la etapa en que el tratamiento conservador tiene más posibilidades de evitar un bloqueo permanente, siempre y cuando sea una intervención lo más próxima a la aparición del bloqueo.
- Mala respuesta a un tratamiento previo. Si ya usaste un plano o hiciste kinesiología y no hubo cambios, es probable que el diagnóstico o el objetivo del tratamiento no fueran los correctos, o que el cuadro no sea "buen respondedor" a tratamiento ortopédico. La solución definitiva en esta etapa suele ser la cirugía de ATM.
En resumen
Un clic aislado e indoloro puede observarse. Un clic con dolor, un bloqueo, aunque sea breve, o una apertura que se reduce son motivos para una evaluación especializada. Cuanto antes se identifique la etapa del desplazamiento, más opciones conservadoras hay disponibles.
¿Tu mandíbula hace ruido o se traba? Agenda una evaluación o escríbenos a burgoslarrain@gmail.com.





